Sobre la limitación de las horas de juego a menores en China

Más allá de evitar la adicción a los videojuegos

Estos días una de las noticias que ha tenido empuje, más allá de Afganistan, el mercado de fichajes o las consecuencias del cambio climático ha sido la nueva limitación del gobierno Chino a los menores en el número de horas que pueden dedicar a jugar online.

La noticia en sí es que han limitado a un máximo de tres horas a la semana el tiempo que los menores de 18 pueden dedicar a jugar online, distribuidas entre viernes, sábados, domingos y festivos. Ya me gustaría ver a más de un adolescente aquí con ese tipo de restricciones. Y es que si fuera por ellos no tendrían descanso.

Soy del parecer que es necesario establecer un cierto control sobre el consumo digital de los menores a su cargo. Yo mismo he batallado en casa con controles parentales en el móvil y en la PlayStation. Echarle un vistazo al hilo 

Pero si vamos un poco más allá de la mera regulación del uso de los videojuegos por los menores podemos ver otras implicaciones de más calado que el evitar una posible adicción.

Formar una buena ciudadanía para el mañana

El problema para China no es la adicción en sí misma, sino en lo que la adicción provoca. Si los menores dedican todo su tiempo a jugar dejan de lado otras cosas como los estudios, la disciplina, etc. Y como gobierno autoritario dejar a sus adolescentes en manos del libre albedrío parece que no es una buena opción.

En las declaraciones que se han desprendido a raíz de la prohibición declaran que tiene como objetivo formar a futuros ciudadanos con valores enfocados a la responsabilidad y al trabajo. Están fomentando desde hace tiempo el nacionalismo digital.

Por un lado me parece loable que exista la preocupación, pero por otro me chirrían bastante los dientes y lo encuentro una injerencia en la autoridad que deberían tener las familias para poder modular el uso de los videojuegos a los más pequeños. Con esta acción el gobierno chino directamente les está diciendo que lo hacen mal y que asume su papel en la educación de sus hijos.

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Creo que desde las administraciones se deberían dar pautas que ayuden a los padres y madres a guiar a sus hijos a través del entorno digital. Pienso que deberían proporcionar herramientas para ayudarles a saber como gestionar la situación, por complicada que sea. Y lo es, batallar con un menor por el uso de los dispositivos es casi una batalla perdida. Siempre encontrarán una excusa o un hueco por el que poder utilizarlo 5 minutos más.

También importa el pulso con las Big Tech en China

También es importante ver la implicación que tiene para con las BigTech. Esta limitación va a bajar sus ingresos. Por lo tanto, desde el gobierno Chino aprietan en lo económico a sus tecnológicas.

Tras la limitación muchas empresas de gaming se han apresurado a anunciar el «poco» impacto que la medida va a tener indicando que los menores que juegan a sus títulos son unos porcentajes realmente pequeños. Aunque estos números tienen un poco de trampa. Como os comentaba antes, los menores son capaces de encontrar el más mínimo hueco para saltarse todo tipo de restricciones. Por eso es habitual que en China se registren utilizando la ID de un adulto o incluso utilizan VPN para acceder desde una IP no sujeta a las restricciones del país.

En unos meses, se ha pasado de la imagen idílica en la que las Big Tech chinas tenían todo el amparo del gobierno a una situación en la que el gobierno chino pretende controlar de una u otra manera el poder de estas empresas. Esta estrategia les ha permitido desarrollar e implementar sin problemas y ganando el liderazgo mundial en campos como la inteligencia artificial.

Por eso también están limitando su influencia, y en consecuencia su capacidad de moldear a los menores chinos. Si les quitan horas de juego, dejaran de estar expuestos al moldeado digital, a sus algoritmos y en consecuencia a su influencia. Beijing lo que les está exigiendo es más responsabilidad social.

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